Muchos conocieron el proyecto. Algunos todavía lo recuerdan con cariño. Otros incluso se preguntaron quién era "Isso", de qué país era o qué había pasado con él. Durante años leí teorías de todo tipo en distintos foros, y la verdad es que siempre me hizo gracia mantener ese pequeño misterio.
Hoy, a mis 38 años, miro hacia atrás y siento un profundo orgullo por ese capítulo de mi vida.
¿Quién era "Isso"?
La respuesta es mucho más simple de lo que muchos imaginaron.
Soy chileno.
Y el nombre **Isso** nació por una razón muy personal: mi pareja de ese entonces se llamaba **Isabel**.
No era una empresa.
No era un equipo de desarrollo.
No era un acrónimo secreto.
Era simplemente un nombre que terminó convirtiéndose en una marca conocida por miles de personas alrededor del mundo.
Cómo comenzó todo
Entre 2006 y 2009 yo era un estudiante apasionado por la informática.
Siempre me fascinó entender cómo funcionaban las cosas internamente. No me conformaba con usar un programa; quería saber cómo estaba construido, cómo podía modificarse y hasta dónde era posible llevarlo.
Windows XP era el sistema operativo dominante, pero muchos soñábamos con la apariencia de Windows Vista y, más tarde, Windows 7.
Así nació Isso Pack.
Lo que comenzó como un desafío personal terminó convirtiéndose en un proyecto que cruzó fronteras.
Horas y horas de investigación
En esa época no existían las herramientas que tenemos hoy.
No había inteligencia artificial.
GitHub recién daba sus primeros pasos.
La información estaba dispersa por foros, blogs y páginas que muchas veces desaparecían de un día para otro.
Gran parte del trabajo consistía en investigar.
Probar.
Romper Windows.
Reinstalar.
Volver a intentar.
Descubrir cómo modificar archivos del sistema sin destruir el sistema operativo.
Entender DLL, recursos, iconos, pantallas de inicio, explorer.exe, shell32.dll y muchos otros componentes que Microsoft jamás pensó que alguien modificaría de esa manera.
Muchas noches terminaron de madrugada simplemente porque una prueba no funcionaba como esperaba.
Pero justamente eso era lo entretenido.
v Cada pequeño avance era una victoria.
Nunca fue por dinero
Una pregunta que me han hecho varias veces es por qué nunca cobré por Isso Pack.
La respuesta es sencilla.
Porque nunca nació con ese objetivo.
Era un hobby.
Era mi forma de aprender.
Era mi pasión por programar.
Hoy es común ver proyectos llenos de publicidad, suscripciones o versiones premium.
No digo que esté mal.
Simplemente eran otros tiempos.
Internet era distinto.
Compartíamos conocimiento porque nos gustaba crear.
Y, sinceramente, no cambiaría absolutamente nada de esa decisión.
Prefiero quedarme con la satisfacción de haber construido algo que tanta gente disfrutó.
El día que todo cambió
Uno de los momentos que jamás olvidaré fue cuando sitios enormes como **Softpedia** y **Softonic** comenzaron a distribuir Isso Pack. Recibir sus correos. Ver las cinco estrellas. Encontrar el proyecto recomendado entre los programas esenciales. Fue una sensación difícil de explicar. Yo seguía siendo simplemente un chileno desarrollando software desde su computador. Y, de pronto, personas de distintos países descargaban algo que había nacido como un proyecto personal.